Descubra cómo la inteligencia artificial está transformando el descubrimiento de fármacos, los ensayos clínicos y los procesos regulatorios, y qué deben hacer los líderes para ampliar su impacto.

La industria farmacéutica y biotecnológica se enfrenta a desafíos persistentes en investigación y desarrollo (I+D): altos costos de desarrollo de fármacos, elevadas tasas de fracaso en los ensayos clínicos y una disminución de la rentabilidad de las inversiones. Estos obstáculos han dificultado cada vez más la comercialización de nuevos medicamentos exitosos.

La inteligencia artificial (IA) está cambiando esta situación. Esta tecnología se está consolidando como un potente catalizador para los avances en la investigación y el desarrollo biofarmacéutico, agilizando el descubrimiento, optimizando el diseño de los ensayos clínicos y facilitando la obtención de información predictiva. Ahora está a punto de aportar a la investigación y el desarrollo biofarmacéutico procesos más ágiles, basados ​​en datos y orientados a resultados.

El último informe del Instituto de Investigación de Capgemini, titulado “¿Apuesta inteligente, única opción o ambas?: La I+D biofarmacéutica recurre a la IA”, explora cómo los avances en biología, física y capacidad computacional están convergiendo para hacer posible esta transformación. Las organizaciones biofarmacéuticas están reconociendo este potencial; nuestra encuesta global a 500 altos ejecutivos en ocho países revela lo siguiente:

  • El 82 % cree que la inteligencia artificial transformará fundamentalmente la investigación y el desarrollo biofarmacéutico.
  • El 63 % coincide en que las empresas que no logren implementar la inteligencia artificial a gran escala se quedarán atrás en innovación y relevancia en el mercado.
  • El 63 % prevé que la mayoría de las nuevas entidades moleculares (NME) se originarán en plataformas impulsadas por inteligencia artificial en la próxima década.

La investigación también muestra que las organizaciones ya están obteniendo beneficios relacionados con:

  • Descubrimiento de fármacos: el 74 % ve un potencial significativo en la IA generativa. La identificación de dianas terapéuticas es el caso de uso más extendido, con un 43 % de implementación y un ahorro de tiempo promedio del 28 %.
  • Ensayos clínicos: más del 60 % afirma que la IA generativa puede mejorar sustancialmente la eficiencia y los resultados de los ensayos.
  • Presentaciones regulatorias: el 73 % coincide en que la IA generativa puede transformar radicalmente los flujos de trabajo regulatorios. Entre quienes la utilizan, las mejoras de productividad se traducen en un ahorro de tiempo promedio del 19 %.

Sin embargo, a pesar de estos avances, persisten los desafíos. Si bien muchas organizaciones ya cuentan con capacidades de datos fundamentales, aún carecen de la preparación y la madurez operativa necesarias para escalar la IA de manera efectiva. Para aprovechar todo el potencial de la IA, los líderes del sector biofarmacéutico deben abordar estas deficiencias mediante las siguientes acciones:

  • Obtener el apoyo de la alta dirección
  • Definir objetivos claros y perfiles de riesgo
  • Equilibrar las capacidades internas con las alianzas estratégicas
  • Formar una fuerza laboral con conocimientos en datos y tecnología digital
  • Promover estándares de datos para toda la industria.

¿Una apuesta inteligente, la única opción o ambas cosas?: “La I+D biofarmacéutica recurre a la IA” está dirigido a directivos de alto nivel y líderes sénior de organizaciones farmacéuticas y biotecnológicas a nivel mundial, y ofrece recomendaciones claras para ayudarles a comprender los beneficios que la inteligencia artificial puede aportar al proceso de descubrimiento y desarrollo de fármacos.

Para descubrir cómo las organizaciones biofarmacéuticas grandes y medianas pueden implementar la inteligencia artificial y ampliar el uso de sus aplicaciones, descargue el informe completo hoy mismo.