La defensa en Europa ha entrado en el ámbito digital, donde la velocidad decide los resultados, y Europa debe aprender a producir no solo más, sino de forma diferente.

El entorno geopolítico actual ha generado nuevas tendencias y desafíos en la defensa europea: una creciente demanda de productos y servicios relacionados con la defensa en toda Europa; un cambio de paradigma impulsado por el software y habilitado por el hardware; una reducción drástica de los ciclos de innovación; y una visión fragmentada de la soberanía.

La defensa en Europa ha entrado en el ámbito digital, donde la velocidad determina los resultados, y el progreso depende de un ritmo operativo más ágil: producir equipos y capacidades digitalmente avanzados en semanas, no en años.

El imperativo es claro: Europa no solo debe producir más, sino que debe producir de forma diferente. Sin embargo, la industria tiene dificultades para seguir el ritmo. Las fábricas y los sistemas obsoletos, las cadenas de suministro frágiles, la escasez de personal cualificado, los enfoques fragmentados y las mentalidades convencionales corren el riesgo de dejar a Europa mal preparada para la defensa moderna. Capgemini aporta la experiencia digital que ayuda a los fabricantes, proveedores y fuerzas armadas del sector de la defensa a escalar la producción, adoptar nuevas tecnologías y operar de forma segura. Con el apoyo de Capgemini, la industria de defensa europea puede producir de forma más inteligente y rápida, lo que permite un proceso de toma de decisiones más ágil y la innovación necesaria para desarrollar nuevas capacidades.