En los últimos años, la inversión en tecnología sanitaria ha sido, comprensiblemente, elevada. Tras percatarse de que no estábamos preparados para emergencias sanitarias a gran escala, los inversores inyectaron fondos en esta industria de vital importancia. Esta tendencia ha comenzado a desacelerarse, pero ahora dichas inversiones empiezan a dar sus frutos: por fin están llegando al mercado nuevos productos. Así pues, ¿qué avances en el ámbito de la salud podemos esperar ver en 2023?

Diagnóstico tempranoSeguimiento del tratamientoAtención integral a la personaSalud mental
Dermatología

Biomarcadores vocales

Modelos de lenguaje basados ​​en IA

Fenotipado espectral

Plataforma de detección de biomarcadores de baja abundancia
Un biosensor ingerible tipo «píldora inteligente» sin batería.

Implantes de metamateriales inteligentes impresos en 3D equipados con sensores
Laboratorios de pruebas a domicilio

Aplicaciones de análisis de la tos

Alcoholímetros

Plataforma miniaturizada para el análisis de orina
Dispositivos vestibles para monitorizar el dolor

Datos en tiempo real mediante IA y aprendizaje automático

Realidad aumentada y realidad virtual para detectar signos neurodegenerativos

Tras los avances logrados en HLTH 2022 y en la 41.ª Conferencia Anual de Atención Sanitaria de J.P. Morgan (2023), nos encontramos a las puertas de esta apasionante ola de innovación. A medida que los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) alcanzan una adopción masiva en el sector sanitario, cabe esperar una mejora tanto en la atención a los pacientes como en los resultados clínicos. Anticipándonos a esta afluencia de soluciones innovadoras, analizamos tres áreas en las que estas nuevas tecnologías podrían transformar radicalmente el sector de la salud.

Thought leadership

Avances tecnológicos en el sector salud a seguir en 2023

En los próximos días, se observará un mayor uso de las tecnologías más recientes —impulsado por los pioneros en su adopción— en todas las especialidades, con el fin de mejorar los resultados clínicos y la experiencia del paciente. La clave radicará en poner dicha tecnología en las manos adecuadas.