¿Cómo se pueden hacer accesibles a todo el mundo cincuenta kilómetros de archivos en papel? Desde estudiantes y turistas hasta historiadores y ciudadanos curiosos, el Archivo de la Ciudad de Ámsterdam conserva más de cinco siglos de historia urbana, registrados en millones de documentos, mapas, cartas y registros.

Cualquiera que haya visitado un archivo sabe lo complejo que puede ser. La escritura antigua, el neerlandés arcaico y las opciones de búsqueda limitadas hacen que la colección sea valiosa, pero difícil de consultar para la mayoría de las personas.

“Lo que ha permanecido oculto durante siglos finalmente puede salir a la luz. Del archivo al público, para la gente”, dice Pauline van de Heuvel, archivista de los Archivos de la Ciudad de Ámsterdam.

Para hacer realidad esta ambición, Capgemini y Microsoft unieron fuerzas. Junto con el Archivo Municipal de Ámsterdam, desarrollaron Chat with History, una innovadora solución de inteligencia artificial que permite a los usuarios conversar con la rica historia de Ámsterdam.

La solución: una conversación con el pasado.

En el centro de Chat with History se encuentra un chatbot de inteligencia artificial inspirado en Bert de Vries, director del Archivo Municipal de Ámsterdam. Los usuarios pueden hacer preguntas sobre la historia de la ciudad a través de una interfaz sencilla y en su propio idioma. Las preguntas pueden abarcar desde “¿A qué juegos jugaban los niños en el siglo XVII?” hasta “¿Cuándo se construyó mi calle?”.

The chatbot provides answers based on original archival materials that are digitized, transcribed, and translated from old Dutch to modern Dutch. These documents are then searched and interpreted using generative AI, so users receive understandable and reliable answers.

“Esto es inteligencia artificial hecha realidad. Demostramos que la IA ha alcanzado la fase de adopción. No como un experimento, sino como una solución funcional con valor social directo”, afirma Lucas Puddifoot, ingeniero de IA generativa en Capgemini, quien considera que este proyecto representa la esencia del lema de Capgemini: “Hacerlo realidad”.

La fortaleza de Chat with History reside en la inteligente combinación de datos cuidadosamente preparados y tecnología de IA moderna.

El Archivo Municipal invirtió en la creación de una base de datos optimizada para IA, estructurando los datos mediante Transkribus y el reconocimiento de caracteres manuscritos (HCR). Esto permitió que los documentos digitales se utilizaran directamente en la solución de IA.

Capgemini y Microsoft desarrollaron esta base utilizando tecnologías como Microsoft Azure AI Foundry, AI Search, Microsoft Agent Framework y Speech Services Avatar. El resultado es un entorno escalable y seguro donde los datos del archivo no solo se conservan, sino que también se utilizan activamente.

El chatbot utiliza la llamada IA ​​agentiva, una forma de inteligencia artificial que puede establecer conexiones de forma independiente y proporcionar contexto adicional. Esto permite a los usuarios no solo buscar, sino también descubrir información.

“Ya no se trata de saber dónde buscar”, dice Puddifoot. “Se trata de poder explorar. La inteligencia artificial transforma la búsqueda de conocimiento en una experiencia de conocimiento”.

Química entre humanos e IA: la tecnología al servicio de las historias

Chat with History demuestra cómo la tecnología y la perspicacia humana pueden complementarse. Si bien la inteligencia artificial se suele utilizar para aplicaciones comerciales o técnicas, este proyecto se centra en las historias de personas reales.

Los archivos de Ámsterdam contienen las vidas de personas de carne y hueso: residentes, artistas, comerciantes y migrantes que han dado forma a la ciudad a lo largo de los siglos. Gracias al chatbot, estas historias se vuelven accesibles de una manera innovadora, permitiendo a los usuarios establecer una conexión directa entre el presente y el pasado.

Este es un ejemplo concreto de la sinergia entre humanos e inteligencia artificial: la colaboración natural entre el ser humano y la máquina. La tecnología apoya, pero no reemplaza. Los archiveros e historiadores siguen siendo indispensables para proporcionar contexto, mientras que la IA ayuda a que grandes cantidades de datos sean fáciles de buscar y a que se revelen nuevas perspectivas.

Impacto: historia para todos

Para finales de 2025, aproximadamente el dos por ciento del archivo estará digitalizado. Cada nuevo paso en este proceso acerca una parte mayor de la historia de Ámsterdam al público.

Para el Archivo Municipal, Chatea con la Historia representa un cambio fundamental: de ser un simple repositorio de documentos a convertirse en una fuente dinámica de conocimiento. Esta solución abre el archivo a una audiencia global. Personas de todo el mundo pueden interactuar con la historia de Ámsterdam en su propio idioma.

De la promesa a la práctica: el poder de la adopción

Chat with History representa un paso importante en el desarrollo de la IA generativa en el sector público. Si bien muchas organizaciones aún se encuentran en la fase de investigación, este proyecto ya está en la fase de implementación. La tecnología se está aplicando y ofrece un valor social tangible.

Esto demuestra que la IA ya no es solo una promesa, sino una herramienta práctica que contribuye a democratizar el conocimiento y preservar la cultura. Al conectar la tecnología con el patrimonio cultural, se crea una forma innovadora de hacer que la historia sea accesible para las generaciones futuras.

“Hemos convertido la promesa de la inteligencia artificial en un impacto concreto”, afirma Puddifoot. “Este proyecto muestra lo que sucede cuando humanos y máquinas trabajan juntos. No para reemplazar, sino para enriquecer”.

El futuro: seguir descubriendo.

En los próximos años, el sistema se ampliará aún más con nuevos conjuntos de datos, modelos lingüísticos mejorados y funciones adicionales como la interacción por voz y el contexto visual a través de mapas y fotografías antiguas. Sin embargo, la esencia del proyecto permanece inalterada: acercar la historia a la gente.

Gracias a Chatea con la Historia, cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede conversar con el pasado de Ámsterdam. Lo que comenzó como 50 kilómetros de documentos en papel se ha convertido en una conversación viva entre generaciones. Chatea con la Historia demuestra cómo la tecnología puede dar vida a la cultura. A través de la inteligencia artificial, el pasado no solo se conserva, sino que también se experimenta de forma activa.