Europa está destinando a la defensa más recursos que en cualquier otro momento de la historia reciente. Se prevé que el gasto en defensa de la UE alcance los 381.000 millones de euros en 2025 —un aumento del 63 % respecto a 2020—, con una inversión en capacidades futuras estimada en 130.000 millones de euros para ese mismo año, lo que supone un incremento del 75 % desde 2023. Paralelamente a este aumento, la Hoja de Ruta de Preparación 2030 compromete a los Estados miembros a alcanzar una plena preparación operativa en los ámbitos aéreo, terrestre, marítimo, cibernético y espacial para finales de la década. No obstante, tres obstáculos importantes amenazan este avance: la escasez de talento, la histórica falta de inversión y la creciente complejidad operativa.

Code over steel: Why human augmentation is the key to Europe’s defense readiness («Código sobre acero: por qué el aumento de las capacidades humanas es clave para la preparación de la defensa europea»), el informe más reciente del Capgemini Research Institute, analiza cómo las tecnologías definidas por software pueden ayudar a las fuerzas armadas y a la industria europeas a superar estos desafíos mediante el aumento de las capacidades humanas, la aceleración de la producción industrial y el fortalecimiento de la preparación operativa.

Entre los hallazgos clave se incluyen:

  • La tecnología definida por software potenciará las capacidades humanas: la modernización de Europa no se limita a la escala, sino que requiere unas fuerzas más ágiles, digitalizadas y tecnológicamente avanzadas. Los sistemas definidos por software serán fundamentales para procesar enormes volúmenes de datos y permitir la toma de decisiones más rápidas e informadas.
  • La colaboración entre humanos y máquinas marcará la disuasión del futuro: nueve de cada diez miembros de las fuerzas armadas consideran que esta colaboración será clave para obtener ventaja en el campo de batalla durante la próxima década, con la IA actuando como multiplicador de fuerza en todos los ámbitos. El 82 % coincide en que la tecnología definida por software —y no el número de efectivos— definirá los futuros enfrentamientos militares.
  • La cooperación a escala europea es fundamental: una mayor colaboración puede aumentar la resiliencia, reducir la duplicidad, fortalecer la base industrial y acelerar la innovación y la interoperabilidad; sin embargo, persisten obstáculos para el intercambio de información, ya que los niveles de madurez en la adopción varían entre los distintos países.
  • La adopción en la industria de defensa va a la zaga: si bien el 65 % de los ejecutivos considera que la IA y el aprendizaje automático (ML) son fundamentales para incrementar la producción, solo el 14 % afirma que estas tecnologías se utilizan de forma generalizada en la actualidad.

Este informe está dirigido a fabricantes del sector de defensa, líderes de las fuerzas armadas y funcionarios de los ministerios de defensa que operan en un entorno de defensa cada vez más complejo. A partir de las perspectivas de 555 militares en activo de ocho países europeos y de 195 ejecutivos del sector, el informe ofrece una visión actual de las oportunidades y los desafíos tecnológicos que están configurando la defensa europea. El documento presenta cuatro recomendaciones estratégicas clave:

  • Construir una infraestructura digital unificada para facilitar el aumento de las capacidades humanas en toda la cadena de valor de la defensa.
  • Reforzar la transferencia de conocimientos entre naciones y crear un ecosistema de desarrollo colaborativo.
  • Establecer un enfoque de desarrollo integrado y centrado en el usuario entre las fuerzas armadas y la industria.
  • Fortalecer la capacidad de absorción mediante el aprendizaje continuo.

Descargue hoy mismo el informe para descubrir cómo la tecnología definida por software puede facilitar el aumento de las capacidades humanas, acelerar la preparación, reforzar la disuasión y configurar el panorama futuro de la defensa europea.