La transformación digital ha generado nuevas dependencias en la nube, el software, la infraestructura, los datos y la inteligencia artificial. A medida que aumentan las tensiones geopolíticas, proliferan las regulaciones y se intensifican las ciberamenazas, las organizaciones están cada vez más expuestas a riesgos que escapan a su control directo.

Como resultado, la soberanía digital está dejando de ser un debate político para convertirse en una prioridad empresarial. Las organizaciones buscan reforzar su resiliencia, mantener el control sobre los activos críticos y gestionar sus dependencias sin comprometer la innovación ni la competitividad.

Este informe se basa en una encuesta global a 1.300 directivos y en entrevistas con líderes de la industria, la tecnología y las políticas públicas para analizar cómo las organizaciones están abordando la soberanía digital en un entorno que cambia rápidamente.

Los cambios que están transformando la soberanía digital

La soberanía digital se ha convertido en un asunto estratégico para los consejos de administración

El 93% de las organizaciones ha tratado la soberanía digital a nivel de consejo de administración, mientras que la mitad ya ha nombrado, o está considerando nombrar, un Chief Sovereignty Officer (CSO) o responsable de soberanía digital.

La autonomía estratégica es más importante que la independencia total

La mayoría de las organizaciones reconoce que tener un control absoluto sobre toda la cadena tecnológica no es ni realista ni deseable. En su lugar, se centran en gestionar las dependencias manteniendo la flexibilidad y el control sobre los activos críticos.

La dependencia de proveedores tecnológicos externos sigue siendo elevada

La dependencia de proveedores globales de servicios cloud, software, hardware y conectividad continúa exponiendo a las organizaciones a riesgos de concentración, visibilidad limitada y largos plazos de transición o sustitución.

Las organizaciones están adoptando un enfoque pragmático

Según el 59% de las organizaciones, alcanzar una soberanía digital completa es poco realista. Muchas están apostando por modelos híbridos basados en el control federado y una interdependencia gestionada, que les permiten proteger operaciones críticas sin renunciar al acceso a la innovación.

La soberanía digital exige equilibrar resiliencia y competitividad

Algo más de la mitad de las organizaciones (54%) cree que es posible reforzar la soberanía digital sin sacrificar la competitividad, lo que pone de manifiesto la necesidad de estrategias prácticas y basadas en la gestión del riesgo.

Cinco acciones para líderes empresariales y tecnológicos

Las organizaciones deberían:

  1. Elevar la soberanía digital a una prioridad del consejo de administración.
  2. Evaluar la exposición al riesgo en las operaciones críticas y las dependencias tecnológicas.
  3. Priorizar las intervenciones según su impacto en el negocio y el nivel de riesgo.
  4. Incorporar resiliencia y control en los modelos operativos y de gobernanza.
  5. Impulsar la innovación mediante una interdependencia gestionada.

Este informe es especialmente relevante para CIOs, CTOs, CDOs, responsables de datos y seguridad, así como para ejecutivos responsables de riesgo, cumplimiento normativo y estrategia digital, ya que ofrece una visión práctica sobre cómo fortalecer la resiliencia y el control en un contexto digital cada vez más complejo.s practical insights into balancing control, resilience, and innovation in an increasingly complex digital ecosystem.