La IA física está llevando la inteligencia artificial más allá de las pantallas, al mundo físico

Al permitir que las máquinas perciban, razonen y actúen de forma autónoma, está redefiniendo lo que los robots pueden hacer y dónde pueden operar. En robótica, esto supone un cambio fundamental: se pasa de sistemas fijos y preprogramados a máquinas adaptativas y conscientes del contexto, capaces de generalizar entre tareas y entornos complejos.

IA física: llevando la colaboración humano‑robot al siguiente nivel, un nuevo informe del Capgemini Research Institute analiza cómo la IA física está transformando la robótica, el valor que desbloquea y lo que necesitarán las organizaciones para escalar los despliegues de forma segura y eficaz. Basado en una encuesta global a 1.678 altos directivos de 15 sectores, complementada con entrevistas en profundidad a lo largo del ecosistema de la IA física y la robótica, el informe ofrece una visión fundamentada de los plazos de adopción, la madurez de los casos de uso y el nivel de preparación organizativa necesario para ir más allá de los proyectos piloto. Entre los principales hallazgos se incluyen:

La IA física es ampliamente percibida como un cambio radical en múltiples dimensiones. Más de dos tercios de los directivos (67 %) consideran que la IA física es disruptiva, ya que permite a los robots interpretar el contexto, adaptarse en tiempo real y operar en entornos no estructurados.

La adopción ya está en marcha y se está acelerando rápidamente. Casi ocho de cada diez organizaciones (79 %) ya están trabajando con IA física hoy en día, lo que señala un fuerte impulso desde la experimentación hacia el despliegue.

Las presiones laborales están acelerando la demanda. La escasez de mano de obra, por sí sola, está impulsando la adopción, citada por el 74 % de los directivos como un factor clave para avanzar hacia una robótica adaptativa habilitada por IA.

El valor va más allá de las mejoras de eficiencia. El 60 % de los directivos afirma que la IA física hará viables casos de uso que antes resultaban impracticables, ampliando el impacto en productividad, resiliencia, seguridad y crecimiento.

Los robots humanoides generan convicción, pero los plazos siguen siendo largos. Aunque se consideran ampliamente transformadores, el tiempo medio para escalar robots humanoides es de siete años, lo que refleja los desafíos persistentes en tecnología, seguridad, costes y aceptación.

El informe está dirigido a los CTO, CIO, CDO, CRO y altos directivos que definen las estrategias de robótica y automatización —incluidos responsables de tecnología, innovación, fabricación, cadena de suministro, seguridad y regulación— en entornos industriales, de servicios y de cara al consumidor. El informe identifica cinco acciones prioritarias para que las organizaciones desbloqueen el potencial de la IA física:

  • Desarrollar una comprensión clara de las capacidades y limitaciones actuales de la IA física
  • Empezar con casos de uso que generen confianza
  • Diseñar explorando distintas formas y evitar recurrir por defecto a los robots
  • Rediseñar los flujos de trabajo para la colaboración humano‑robot
  • Escalar mediante arquitecturas basadas en plataformas

Para tener éxito, estas acciones deben apoyarse en la confianza, estar respaldadas por sólidos marcos de seguridad, gobernanza y supervisión humana, y mantenerse mediante una interacción continua con un ecosistema de IA física en rápida evolución.

Para saber más sobre cómo las organizaciones pueden obtener valor desde la IA física en robótica, y lo que se necesita para escalar de forma segura y eficaz, descarga el informe.