La próxima década será decisiva para los operadores de telecomunicaciones. El sector se encuentra ante una disyuntiva estratégica: evolucionar hasta convertirse en actores digitales relevantes o permanecer como meros proveedores de conectividad. Para avanzar hacia ese nuevo estatus, resultará esencial adoptar de forma ágil un conjunto de tecnologías emergentes que están transformando por completo la manera de desplegar, operar y monetizar las redes.

Entre estas tecnologías destacan la inteligencia artificial, el edge computing, el cloud soberano, la computación cuántica, las comunicaciones no terrestres (NTN) y las redes de última generación, con un 6G en plena definición técnica. Su potencial no solo redefine la infraestructura técnica, sino que abre oportunidades para ofrecer servicios más inteligentes, fiables y adaptados tanto a ciudadanos como a empresas:

1. Inteligencia artificial.

Esta tecnología es clave para poder tener redes de telecomunicaciones hipereficientes que se autoconfiguran y autoreparan, garantizando siempre una experiencia de usuario perfecta. No solo eso, sino que gracias a la IA los operadores de telecomunicaciones pueden desarrollar nuevos servicios personalizados, seguros y fiables tanto para los usuarios de residencial como para las empresas.

2. Cómputo cercano (edge computing).

Gracias a esta tecnología los operadores pueden desarrollar servicios punteros para empresas y clientes con una latencia imperceptible para el ser humano.  Esto es especialmente importante para la utilización eficiente de robots, tanto terrestres como aéreos (drones), o casos más cercanos al ciudadano como la conducción autónoma.

3. Cloud.

Tanto para ofrecer servicios de una manera más eficiente y rápida a los clientes, como para garantizar la soberanía y fiabilidad de los mismos.

4. Computación cuántica.

Los operadores son críticos para garantizar la soberanía y seguridad de las comunicaciones. El dominio de la computación cuántica para garantizar la seguridad de las comunicaciones es una de las áreas tecnológicas emergentes que los operadores deben aprovechar.

5. Comunicaciones no terrestres.

Europa y sus operadores deben aprovechar y garantizar la cobertura y las comunicaciones en cualquier lugar y ante cualquier eventualidad. Garantizar esta soberanía tecnológica es especialmente importante en un mundo con una situación geopolítica más inestable.

6. El 6G.

6G no solo aumentará el ancho de banda en un factor de x1000, reducirá la latencia al orden de microsegundos o aumentará exponencialmente el número de dispositivos conectados; si no que llevará la IA de manera nativa en la red, que pasará a ser capaz de sentir y dar cobertura y servicio de una manera hiperflexible e hipereficiente.