En lo profundo del océano

Innovación y sostenibilidad gracias a las algas marinas

El Desafío Capgemini Blue sitúa a las algas marinas a la vanguardia de la innovación y la bioeconomía azul

¿Qué piensas cuando alguien menciona algas? ¿Plantas resbaladizas que arruinan un bonito día de playa? ¿Sushi? En realidad, las algas marinas se están utilizando en numerosos proyectos científicos para desarrollar productos y materiales de vanguardia y están en la primera línea de batalla para combatir los crecientes efectos del cambio climático.

El proyecto de innovación Blue Challenge de Capgemini se ha propuesto demostrar el impacto que pueden tener las algas marinas en la creación de un futuro sostenible para todos nosotros. El desafío se lleva a cabo en colaboración con BioMarine, una comunidad empresarial global que fomenta el desarrollo de recursos biológicos marinos.

Pero, ¿pueden las algas realmente cambiar y mejorar nuestro planeta? De hecho, ya lo han hecho. Las algas marinas son una industria en auge que ofrece beneficios sociales y ambientales tangibles con soluciones alternativas en áreas como biomateriales, captura de carbono, diseño industrial, nutrición, cosmética, alimentos para animales, productos farmacéuticos y muchos más.

Y en lo que respecta al cambio climático, se estima que las algas pueden captar alrededor de 290 millones de toneladas métricas de carbono de la atmósfera cada año. También mejoran la salud del océano, ayudándolo a desempeñar un papel fundamental en la regulación de las temperaturas globales y, al mismo tiempo, producen alrededor del 50% del oxígeno del planeta a través de su actividad fotosintética.

“Para muchas personas, las algas son solo una planta verde viscosa que crece bajo el agua, cubre una playa o sostiene un rollo de sushi”, dice Pierre Erwes, presidente ejecutivo de BioMarine. “Pero para mí, como oceanógrafo marino, las algas, que son la biomasa más abundante en los océanos, pueden ayudar a abordar todo, desde el medio ambiente y el cambio climático, hasta los alimentos, el combustible y la producción de bioplásticos. Es por eso que las algas marinas son ahora uno de los sectores de más rápido crecimiento de la bioeconomía azul “.

Preparados para el desafío

Para el Blue Challenge de Capgemini, se seleccionaron cinco startups que entregaron proyectos de innovación con algas marinas para crear impactos ambientales positivos:

  • Eranova: empresa de bioplásticos de algas con sede en Francia
  • Marea: empresa de bioplásticos de origen marino con sede en Islandia
  • Mwani Zanzibar: granjas de algas y productos para el cuidado de la piel con sede en Tanzania
  • Redrose Developments: empresa de cultivo de algas con sede en Irlanda
  • Zero Circle: empresa de biomateriales con sede en India

 

“Para nosotros en BioMarine, lo sorprendente del Desafío es cómo Capgemini puede movilizarse en torno a un proyecto”, dice Erwes. “Con proyectos como este, las personas pueden participar a su propio nivel en un proyecto verdaderamente global para ayudar a resolver algunas de las crisis ambientales más importantes que enfrentamos. De esa manera, el Blue Challenge se convierte en una respuesta a algunas de las preguntas en torno a la sostenibilidad. A veces, necesitamos intentar cambiar el mundo a través de un enfoque de arriba hacia abajo. Pero también necesita enfoques que comiencen desde cero, y este es uno de ellos”.

A lo largo del Desafío, las startups cuentan con el apoyo de un mentor y patrocinador de Capgemini, y se las evalúa en función del impacto ambiental, social y de inclusión y la innovación que sus proyectos pueden generar.

“Tenemos la responsabilidad de actuar para lograr un futuro mejor ”, dice Eric de Quatrebarbes, director del Clúster de Europa en Capgemini. “Apoyar este tipo de iniciativas, desarrollar asociaciones entre grandes grupos, startups, ONGs e involucrar a nuestros empleados y nuestro ecosistema en nuestro enfoque es, desde mi punto de vista, esencial para lograr un cambio significativo y duradero”.

“La captura de carbono, la reducción de contaminantes y la desaceleración de la erosión costera son desafíos globales”, dice Erwes. “Y si fomentamos el desarrollo de las algas marinas como un recurso biológico, puede ayudar con todo esto y más. Realmente puede ayuar a la causa”.

Innovando con algas

  • Medio ambiente: captura de carbono, captación de nutrientes, procesamiento de aguas residuales, protección de la biodiversidad, protección costera
  • Biomateriales: se utilizan para fabricar plásticos, textiles, pegamento y en impresión 3D
  • Cosmética: productos antiedad, antiarrugas, antioxidantes, antibacterianos y de células madre
  • Nutrición: innovación en alimentos e ingredientes, alternativas a las proteínas y “nutracéuticos” que combaten enfermedades
  • Agricultura: pienso o ganado, suplemento proteico para pescado, comida para perros y más
  • Productos industriales: material para biopelículas, fibras, inhibidores de corrosión, enzimas y emulsionantes
  • Medicina y profuctos farmacéuticos: medicamentos contra el cáncer, genómicos y medicamentos para la vida marina.
  • Ingeniería: materiales de construcción compuestos y construcción, combustible para aviones

 

 

Conversaciones para el futuro: Edición 1

Un futuro sostenible requiere participación colectiva, un liderazgo audaz y tecnologías más inteligentes.