El desafío de la brecha digital de talento ya no es solo un problema del departamento de Recursos Humanos; es un fenómeno que afecta a todas las áreas del negocio.

Capgemini y LinkedIn han trabajado juntos en el análisis de la demanda y la oferta de perfiles y competencias digitales a nivel mundial y dentro de una serie de países y sectores concretos. Encuestamos a más de 1.200 personas para obtener las perspectivas tanto de los empleados como de los equipos de liderazgo y entrevistamos a ejecutivos de RRHH y talentos dentro de organizaciones, así como a reclutadores digitales y tecnológicos. Paralelamente, trabajamos con LinkedIn para comprender la demanda y el suministro de habilidades digitales específicas y roles digitales.

Algunas colclusiones de la investigación:

  • La brecha digital de talento se está ampliando. Una de cada dos organización encuestadas  reconoció que la brecha digital se está ampliando. Además, más de la mitad (54%) de las organizaciones estuvieron de acuerdo en que la brecha digital de talento está obstaculizando sus programas de transformación y que su organización ha perdido ventaja competitiva debido a la escasez de talento digital.
  • Los temores de redundancia de habilidades podrían conducir al desgaste. En general, el 29% de los empleados cree que su conjunto de habilidades es redundante ahora o lo será en los próximos uno o dos años, mientras que más de un tercio (38%) cree que su conjunto de habilidades será redundante en los próximos cuatro o cinco años.
  • La brecha de talento en las habilidades digitales actitudinales es más pronunciada que en las habilidades técnicas. El estudio pone de relieve que las personas bien posicionadas en habilidades técnicas (hard skills, como se conocen en la jerga del sector de los recursos humanos), como las relacionadas con analítica avanzada, automatización, inteligencia artificial o ciberseguridad, están muy solicitadas; pero, también, que las competencias que más demandan las empresas son las denominadas actitudinales (soft skills), que son las que marcan, por ejemplo, la centralidad del cliente y la pasión por aprender, que están cobrando cada vez mayor importancia en el conjunto de habilidades digitales de un profesional. La escasez de soft skill se acusa, por ejemplo, en la capacidad de colaboración y de gestionar la ambigüedad.

Fuente: Capgemini Digital Transformation Institute survey, Digital Talent Gap; June–July 2017, N=501 employers.