Ayudar a los consumidores a evitar el desperdicio de alimentos es la nueva forma de impulsar el crecimiento de retail

Mil millones de personas viven en situación de hambre. Los retailers pueden ayudar 

El mundo produce suficiente alimento para alimentar a cada uno de nosotros. Sin embargo, casi mil millones de personas viven en situación de hambre. Se estima que de un tercio a la mitad de todos los alimentos producidos a nivel global se desperdician o se pierden a través de las cadenas de suministro. Esta cantidad sería suficiente para alimentar al doble de las personas en situación de hambre en el mundo. ¿Qué pasaría si empezáramos a ver las pérdidas y desperdicio de alimentos no solo como problemas, sino como oportunidades potenciales? Al forzarnos a pensar de forma diferente, los problemas se pueden convertir en habilitadores de cambios de políticas, desarrollo social, control ambiental e innovación de negocio.

 

La mayor parte del desperdicio de alimentos sucede en el hogar 

Desperdiciar alimentos tiene costos sociales, ambientales y económicos que se comienzan a acumular desde las granjas, e incrementan con cada paso adicional hasta el consumidor. Es por ello que el hogar es el peor lugar para desperdiciar alimentos. Sin embargo, es ahí donde se da el mayor porcentaje de desperdicio alimentario. Los hogares en países con alto desarrollo económico son responsables de 38% a 47% del desperdicio de alimentos. Según una investigación de WRAP, un programa de acción del Reino Unido, las 10 principales razones para el desperdicio de alimentos en el hogar son alimentos caducos, compras adicionales debido a ofertas tentadoras, alimentos visiblemente echados a perder o con mal olor, cocinar cantidades excesivas de alimentos, no comer los alimentos que deben ser consumidos antes, intentar comprar alimentos más frescos.

Evitar el desperdicio de alimentos es una fuente de crecimiento rentable  

La proporción de alimentos desperdiciados por los minoristas es la más baja, alrededor del 5%. Las compañías de alimentos a través de la cadena de suministro pueden obtener un retorno de inversión media de 14 dólares por cada dólar invertido en reducir el desperdicio y pérdida de alimentos. Los minoristas en particular pueden obtener una media de 5.1 dólares por cada dólar invertido usando métodos simples y de bajo costo como reunirse regularmente con los proveedores, incrementar o implementar la comunicación diaria con los proveedores,  al usar métodos simples y económicos, tales como reunirse regularmente con los proveedores, vinculando los métodos de previsión con los procesos de planeación de órdenes, desarrollando herramientas para analizar las líneas de bajo desempeño, mejorando las herramientas para incrementar la precisión de las órdenes y revisando los resultados de manera regular.

Empujar a los consumidores a reducir el desperdicio de alimentos

Los retailers de alimentos cuentan con el conocimiento y los medios necesarios para influir en las decisiones de sus consumidores de compra, prácticas de cocina e incluso mecanismos de almacenamiento y eliminación de desechos. Los retailers influyen en las elecciones de  sus consumidores a través de marketing impulsado por datos, que incluye mercadotecnia visual, planeación de surtido, interacción con los clientes en un ambiente “cualquier momento, cualquier lugar y cualquier dispositivo” (ATAWAD, por sus siglas en inglés). Empujar a los consumidores a disminuir el desperdicio de alimentos en casa incita inmediatamente el pensar en una disminución e el volúmen de ventas. ¿Deberían entonces los retailers empujar a sus consumidores a disminuir el desperdicio de alimentos en casa, arriesgándose a disminuir sus ventas?

Combinar soluciones organizacionales, de reglamentación y tecnológicas

Los enfoques fragmentados para reducir el desperdicio de alimentos sólo cambia el lugar y el momento en el que el desperdicio ocurre. Es necesario combinar soluciones organizacionales, de reglamentación y tecnológicas. El uso de IT ha ayudado a mejorar las operaciones de la cadena de suministro desde el inicio hasta el punto de venta, al mejorar la visibilidad y colaboración, lo que ha incrementado la calidad y seguridad de los alimentos. Sin embargo, el uso de IT para rastrear los productos hasta su consumo o caducidad ha sido escaso. El enfoque ha sido principalmente en optimizar los procesos de logística y transporte  desde el fabricante hasta el retailer. ¿Podría una transformación a la cadena de suministro contribuir a la solución del desperdicio de alimentos por parte del consumidor?

Usar tecnología de la información para inculcar una cultura en los consumidores 

El internet de las cosas – o el internet de los alimentos – no sólo puede facilitar las tareas, también tiene  el potencial de conectar a los minoristas y consumidores desde el momento en que el producto se obtiene en el supermercado, a través de su almacenamiento y preparación, hasta su desecho. Los consumidores podrían crear listas de compra en línea y agregar ingredientes a sus carritos de compra en base a recetas recomendadas, así como validar la frescura de los productos a través de etiquetas inteligentes. Los minoristas podrían conectar con los consumidores en tiempo real para ofrecerles sugerencias personalizadas, mientras que los precios se podrían ajustar en tiempo real para mejorar instantáneamente el consumo de productos con tiempos de vida cortos. El valor que los consumidores asignan a los productos en relación a su precio podría incrementar gracias a que la tecnología absorba las tareas menos placenteras relacionadas al manejo de los alimentos, como la planeación y almacenaje, y dejándonos sólo las actividades placenteras, como cocinar y comer.

Negociar el reto de la incertidumbre y riesgo

La tecnología está aproximadamente 1o años adelante de la adopción de la mayoría de las compañías. Algunas compañías sufren del síndrome de “no se ha inventado aquí”. Los expertos en el área de cadena de suministro sustentable piden una solución integrada al desperdicio de alimentos a través del cual la calidad de los productos es medida, monitoreada y controlada desde el momento que sale de la granja hasta que llega al consumidor. Los innovadores y usuarios pioneros de tecnologías de reducción de desperdicio de alimento enfrentan incertidumbre y riesgos. Sin embargo, los beneficios pueden ir más allá de una mejor reputación de marca, teniendo resultados sociales y ambientales significativos.

Colaborar con el consumidor 

La colaboración con los consumidores es más posible que nunca, especialmente ahora que e acto de comprar alimentos ya no sólo es una necesidad, sino que se ha convertido en una expresión corporal a través de la que los consumidores recompensan a las compañías que actúan de acuerdo con sus principios. Una forma de ayudar a reducir la cantidad de alimentos que tus consumidores desperdician es:

  1. Comprender por qué algunos de los productos acaban en los basureros en lugar de ser consumidos
  2. Reducir la distancia cognitiva entre producción y consumo de los alimentos al comunicar de forma activa el origen de los productos
  3. Hacer fácil de entender la información de los productos
  4. Aplicar tecnologías de la información para ayudar a los consumidores a cuantificar la cantidad de alimentos desperdiciados en el hogar
  5. Ayudar a los consumidores a construir una estrategia a la medida para disminuir la cantidad de alimentos desperdiciados en casa.

 

    

 

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