“La competencia por superioridad en AI a nivel nacional será la probable causa de la 3° guerra mundial, en mi opinión.”—Elon Musk

¿Qué es lo primero que viene a la mente cuando alguien menciona las palabras Inteligencia Artificial? ¿Una tecnología que causará desempleo, trastornos económicos a gran escala y conflictos globales, una amenaza al papel de la humanidad en el mundo? Si acostumbra leer los medios de comunicación tradicionales, es natural que piense así. La cobertura de los medios se ha enfocado en su mayoría en el impacto en la calidad de vida (empleo y el futuro del empleo) y muestra un creciente sentimiento negativo (imagen 1).

Imagen 1: Análisis de sentimiento de la cobertura de los medios a la AI

Fuente: Artículos y noticias durante junio y julio 2017. Nota: El sentimiento (volumen de mensajes positivos/negativos en redes sociales) es medido a través de los encabezados sobre Inteligencia Artificial y temas relacionados de las principales publicaciones de medios en el periodo especificado.

Gran parte de esta cobertura ha sido basada en estudios que hacen predicciones sobre el potencial impacto de la AI en los empleos. Un estudio por dos académicos de la Universidad de Oxford encontró que casi 47% de los empleos en EUA están en riesgo de ser computarizados en una o dos décadas.  Frente a este contexto, es importante recordar que las grandes evoluciones en automatización son un hecho en la economía moderna. Por ejemplo, en EUA, 80% de la población se dedicaba a la agricultura a principios del siglo XIX. Pero mientras los avances en el equipo de agricultura tomaron raíz en la década de 1840,  impulsando la producción, el número de personas empleadas en la agricultura disminuyó significativamente a través de un siglo (imagen 2).

Imagen 2: La tecnología incrementa la producción pero los empleos en agricultura disminuyen 

Fuente: Goldman Sachs, “Disminuyendo la brecha de empleos: Sobreponiéndose a impedimentos para invertir en las personas,” julio 2016.

¿Qué nos enseña este ejemplo? Que la tecnología siempre ha actuado como catalista para mejorar la productividad y calidad, y que establece la necesidad para nuevas habilidades, creando nuevos roles. Al mismo tiempo, nos muestra que los avances tecnológicos pueden provocar trastornos significativos en la forma en que las personas son empleadas. Sin embargo, el balance entre connotaciones negativas y positivas muestra que sólo enfocarse en lo negativo es simplista, y lleva a reacciones de pánico e irracionales.

De hecho, lo que descubrimos en nuestra investigación es que la AI tendrá un impacto positivo a corto plazo, por lo menos para las grandes organizaciones (aquellas con ingresos anuales de más de medio millón de dólares). Encontramos que 4 de 5 grandes organizaciones que están implementando iniciativas de AI ya han creado nuevos tipos de empleos (imagen 3).

Imagen 2: Cuatro de cinco organizaciones afirman que la AI ha creado nuevos roles en sus organizaciones 

Y la creación de empleos no es el único beneficio. Nuestra investigación And job creation is not the only benefit to be gained.  Nuestra investigación—Transformando la AI en valor concreto: el manual para el implementador exitoso —descubre un amplio espectro de beneficios, e identifica casos de uso concretos que las organizaciones pueden usar hoy. Por años, AI ha sido la tecnología que pronto llegará. Pero hoy, nos encontramos frente a ella y frente a todas las oportunidades y retos que conlleva. Con los principales negocios rápidamente adoptándola, el no adoptar la Inteligencia Artificial será visto en un futuro como un error de inteligencia humana.