Descubra como Capgemini ha vivido el futuro desde 1967. 

 

Serge Kampf fue fuente de inspiración en cada punto de la aventura Capgemini. En 1967, cuando lanzó Capgemini en Grenoble, con tan solo un puñado de empleados, fue de las primeras personas en comprender lo que se requiere de un proveedor de servicios para triunfar en el entonces nuevo y poco comprendido mundo de IT.

Recuerdo con cariño el año 1993, cuando Serge me invitó a unirme al equipo y trabajar a su lado. Casi 25 años más tarde, el Grupo ha fortalecido su posición aún más, ahora como líder de la industria. Podemos estar orgullosos de nuestro éxito. Se lo debemos no solo a aquellos que han confiado en nosotros -nuestros clientes, empleados, accionistas y aliados- pero también a nuestro fundador, un creador excepcional y campeón de la industria, de aquellos que es difícil encontrar.

Lo que más me fascinó de Serge fue su interés en las cosas pequeñas tanto como en el panorama general. Él podía analizar meticulosamente los más precisos detalles del funcionamiento interno de la compañía, y en el siguiente momento definir los puntos clave de la estrategia general de la compañía, con una velocidad relámpago, anticipando acertadamente las tendencias de la industria antes de que estas emergieran. Odiaba mantenerse en su área de confort, y todo su viaje -al igual que el viaje del Grupo-  fue el resultado de encontrar un delicado balance entre ser audaz y ser racional. Ser audaces nos lleva a tomar riesgos, y ser racional enfoca nuestro apetito por  nuevas aventuras. Serge no temía reinventar constantemente el Grupo que construyó. Su visión demandante, obsesión por los resultados y pasión por las personas nunca dejó de asombrarme. Pero más importante, a través de su carrera él luchó por los valores que lo definían. Estos eran valores profundamente humanos, que nos definen a todos, representan la base de la cultura Capgemini, y están cerca del corazón de nuestros 200,000 empleados.

Tras 50 años, Capgemini se ha convertido en un grupo verdaderamente global y multicultural,  contundente con el esquema ético que guía nuestras operaciones y apegado a nuestra libertad: global porque estamos firmemente anclados tanto en nuestra cuna europea, así como en México, Estados Unidos, Brasil e India, y multicultural porque personificamos los principios de la diversidad. No hay una cultura dominante, sino una extraordinaria unión que trasciende las barreras culturales.

Ahora queda en nosotros, y en todos los que se unan a nuestras filas en el futuro, el escribir el siguiente capítulo en esta increíble historia. Seguiremos cumpliendo las altas expectativas de nuestros clientes al sobrellevar los logros tecnológicos de mañana. Continuaremos asegurándonos que la tecnología digital y la nube, la inteligencia artificial y la automatización sean vistas como herramientas que nos empoderan, no que nos reemplazan. Para ese fin, Capgemini debe continuar transformándose, innovando y tomando riesgos con la misma determinación que han demostrado todos los que formamos el Grupo.

¡Feliz cumpleaños Capgemini!

– Paul Hermelin, Chairman and CEO of Capgemini Group