En el entorno actual, algunos de los principales retos que afrontan los sistemas
de información de las empresas aseguradoras son los siguientes:

  • Incremento del ritmo de cambio de los procesos de negocio, que reduce los tiempos
    de vida de todos los activos tecnológicos.
  • Demanda de soluciones que abarcan a más de un departamento.
  • Crecimiento de la colaboración entre compañías, para la que necesitamos que los
    sistemas sean cada vez más interoperables.
  • El número y la complejidad de los sistemas es cada vez mayor, sin que aumenten
    en la misma proporción los presupuestos correspondientes.

En este contexto, la gestión corporativa de activos TI se hace imprescindible
para que los sistemas de información estén alineados con la estrategia de la empresa
aseguradora y colaboren de manera activa en la obtención de resultados.

La gestión corporativa de activos tecnológicos suele abreviarse en el término
“Gobierno TI”, traduciendo directamente la expresión inglesa IT Governance, y consiste en definir la estrategia, la estructura organizativa y los procedimientos
que permitan asegurar que las TI de las empresas sostienen y dan soporte a la
estrategia y objetivos empresariales. El gobierno de las TI debe ser una parte
integral del gobierno corporativo y, por ello, formar parte de la responsabilidad
de la dirección.

De este modo, el gobierno SOA es la parte del gobierno TI que se refiere a la
Arquitectura Orientada a Servicios, que presenta algunas características claramente
diferenciales. Dentro de la arquitectura SOA, parte de los servicios tecnológicos
que dan soporte a los procesos de negocio de una empresa no son ya de su propiedad,
al igual que parte de sus activos son utilizados por otras empresas. La reutilización
de activos TI añade nuevas tareas a la gestión de la tecnología, como son la publicación
de un nuevo servicio, la notificación de los cambios de un servicio existente,
la monitorización y gestión de los niveles de servicio acordados, etc.

El primer paso para elaborar un modelo de gobierno SOA es la creación de un registro
para los servicios. No obstante, el gobierno es algo más que un mero catálogo,
es necesario definir tanto los procedimientos como las estructuras organizativas
que den pleno soporte a los activos tecnológicos.

Uno de los pasos más importantes del gobierno SOA consiste en efectuar una correcta
definición del ciclo de vida de los servicios, que incluya la planificación, el
desarrollo, la publicación y descubrimiento, la gestión de versiones, la seguridad
y el control de los acuerdos de nivel de servicio. Aquí la cuestión clave está
en asegurar la confianza de los posibles usuarios.

Por otra parte, para gestionar de manera adecuada los servicios debemos tener
claramente identificado su “RECI”: ¿Quién es el Responsable del servicio?, ¿Quién
lo Ejecuta?, ¿A quién hay que Consultar antes de modificarlo? Y ¿A quién hay que
Informar una vez modificado?

Finalmente, el modelo de Gobierno SOA debe incluir otras cuestiones, como son
la identificación de las distintas categorías de servicios (taxonomías), los distintos
modelos de contratos para su correcta utilización, la seguridad de los servicios,
tanto en desarrollo como en ejecución: quién puede usarlos o modificarlos, las
normas para monitorizar en tiempo real la disponibilidad y los niveles de servicio
ofrecidos, incluyendo los procedimientos de alerta a usuarios en el caso de posibles
fallos, etc.

Algunos de los beneficios que se obtienen de la incorporación a la compañía de
un modelo de gobierno SOA:

  • Facilitar la reutilización de los activos tecnológicos, mejorando con ello la
    flexibilidad de las empresas y reduciendo sus costes.
  • Mejorar la interoperabilidad entres empresas, gestionando adecuadamente las distintas
    responsabilidades.
  • Gestionar los sistemas TI de manera centralizada, siguiendo una estrategia bien
    definida y superando los “nichos” departamentales.
  • Habilitar el reparto de los costes de desarrollo de servicios, según el uso que
    le den los distintos departamentos.