Europa es un líder en fabricación
farmacéutica pero en cuanto a la innovación
en este sector está a la cola. Según el último
informe de
Cap Gemini Ernst
& Young
, el éxito en
Europa se ve obstaculizado por la fragmentación del
mercado, la intensa presión para reducir los precios
de fabricación y los costes de “Investigación
y Desarrollo” (I+D), así como por el entorno que
no reconoce ni fomenta la innovación.

Sin embargo, la incorporación de 10 nuevos países
a la Unión Europea como parte de la ampliación
de este año, significa potencialmente la consolidación
de la posición del Sector Farmacéutico a largo
plazo. Esta ampliación proporcionará un campo
más grande de habilidades/conocimientos, una reserva
mayor de pacientes para los ensayos clínicos y unas
instalaciones más rentables. Estos nuevos países
de la Unión Europea están bien posicionados
para apoyar el desarrollo de actividades clínicas y
acelerar potencialmente la puesta en el mercado de nuevos
fármacos.

Según Jesús Garre, Vice President de Cap Gemini
Ernst & Young España, “tradicionalmente,
los costes de inversión, los temas culturales y los
requerimientos de la normativa en Europa occidental han impedido
que la Unión Europea fuese el lugar elegido para llevar
a cabo ensayos clínicos”
.

“Los países del Centro y Este de Europa, que
tienen menores costes para el desarrollo clínico, una
productividad más alta y menos normativas locales,
podrían aliviar alguna de las presiones actuales de
las firmas farmacéuticas europeas
-añade
Jesús Garre-, pero esto no sucederá a corto
plazo. Debido a la compleja normativa de las patentes después
de la ampliación de la UE y a la apertura para los
productos farmacéuticos genéricos en los países
que se incorporan, se espera que aumente el comercio paralelo
dentro de la UE. Mirando el mercado vemos que estos países
tienen una mano de obra experimentada, capacidades multilingües
y bajo coste en las actividades de finanzas, administración
y recursos humanos, por lo que podrían ser candidatos
de primera clase para la transición a la Europa oriental
y para proporcionar un complemento de valor a las localizaciones
tradicionales de offshore.”

Históricamente, los países europeos desarrollaban
y producían la mayoría de los productos farmacéuticos
nuevos, pero su aportación al mercado mundial en cuanto
a nuevos lanzamientos durante los últimos años
no ha dejado de disminuir. Entre 1997 y 2002 la inversión
de EEUU en I+D se ha multiplicado por cinco, mientras que
en Europa sólo se ha multiplicado por 2,5. Esta reducción
en la marcha de la inversión en Europa significa que
el sector farmacéutico europeo ha perdido gran parte
de su valiosa mano de obra en beneficio de EEUU, donde existen
mejores oportunidades de carrera profesional.

El Reino Unido y Francia fueron los principales receptores
de los 787 proyectos de inversión extranjera dentro
del sector farmacéutico europeo. Seguidos de cerca
por Irlanda, Alemania, Bélgica y España. El
informe muestra que los países nórdicos están
muy bien situados para llegar a ser el “plantel / vivero”
de la investigación biotecnológica dentro de
la Unión Europea gracias a sus instalaciones de I+D,
a la infraestructura de apoyo, a los incentivos disponibles
para la creación de empresas y a los fuertes vínculos
entre las Universidades y las compañías comerciales

 

Inversión extranjera
directa en el sector farmacéutico 1997-2002

 
País
Número
de Proyectos
% Total
  Reino Unido
165
21,0
  Francia
134
17,0
  Irlanda
83
10,5
  Alemania
63
8,0
  Bélgica
47
6,0
  España
43
5,5
  Suiza
31
3,9
  Austria
27
3,4
  Otros
194
24,7
  Total
787

La complejidad de la normativa convierte a Europa en un lugar
mucho menos atractivo que EEUU para la inversión en
el sector farmacéutico. EEUU sólo tiene una
agencia reguladora para todos los estados, mientras la UE
actual tiene 15 autoridades reguladoras y el conjunto de toda
Europa unas 40. Esto no cambiará con la ampliación
de UE.

El gran número de comités éticos en
Europa Occidental también afecta a la elección
de EEUU como lugar para el rápido desarrollo de fármacos.
En comparación, un estudio de múltiples centros
en EEUU requiere sólo un comité central de ética
y, dónde proceda, un el comité local para los
centros individuales.

De acuerdo con Roy Lenders, el autor del informe de Cap Gemini
Ernst & Young, “La ampliación de la EU
proporciona la oportunidad de reducir la distancia en innovación
entre EEUU y Europa. Una atmósfera más atractiva
e innovadora que permita que prospere el talento europeo debería
ayudar a invertir la tendencia de nuestros profesionales de
desarrollar su carrera profesional en otro sitio. El desarrollo
clínico a un coste más bajo, el aumento de la
productividad y una mano de obra altamente cualificada son
factores clave a los que pueden contribuir los 10 países
nuevos.”