El 67 por
ciento de las empresas españolas están realizando actualmente
iniciativas relacionadas con la Gestión del Conocimiento,
con un crecimiento del 40 por ciento en los dos últimos años,
según se desprende de la II Edición del Estudio sobre la Gestión
del Conocimiento y Competitividad en España elaborado por
la consultora Capgemini en colaboración con IESE. Existe,
además, otro 38 por ciento que aseguran que tienen previsto
poner en marcha proyectos de este tipo en un breve espacio
de tiempo, porcentaje que también se ha duplicado en los últimos
dos años .


El estudio, realizado a partir de encuestas y entrevistas
personales a más de cien empresas de tamaño medio y grande,
concluye que la Gestión del Conocimiento en España se encuentra
en fase de expansión y consolidación. La inversión en este
tipo de proyectos representa una media del 0,66 por ciento
de la ventas, casi el doble que hace dos años. Las iniciativas
más relevantes en esta área se concretan en Soluciones Tecnológicas
en general (18%) e Intranets (16%) en particular. Estas iniciativas
pretenden resolver principalmente aspectos de “mejora en la
gestión” y facilitar el propio ciclo de conocimiento.

Otra tendencia clara es considerar la Gestión del Conocimiento
como una pieza clave en la competitividad de las empresas
(92%) y se considera que proporciona ventajas duraderas. Existe
prácticamente unanimidad en considerar que una buena Gestión
del Conocimiento influye en la calidad de servicios y productos
(78% de los encuestados lo apuntan), satisfacción de los clientes
(75%) y en la capacidad de respuesta al cambio (70%).

Personas, innovación y resultados económicos
son los conceptos que los directivos españoles asocian
a la Gestión del Conocimiento. Eso significa que los
objetivos trascienden al individuo y su formación y
se centran más en los “resultados”, en
buena medida por la contribución de las personas al
proceso de innovación. Quizás por ello en el
30 por ciento de las empresas analizadas es la dirección
general la que lidera las iniciativas de Gestión del
Conocimiento.

Otra de las conclusiones del estudio es que la Gestión
del Conocimiento se encuentra en fase de maduración
ya que existe un bajo nivel de integración de estas
iniciativas en los procesos clave de la compañía
(sólo un 6 por ciento reconoce un buen nivel de integración),
y apenas se utilizan indicadores o sistemas de evaluación
(un 51% declara poseer poco o nada al respecto).

El principal obstáculo en la implantación de
proyectos asociados a la Gestión del Conocimiento es
“la rigidez de la organización” mientras
que ni la tecnología ni el coste se consideran dificultades
a la hora de abordar estas iniciativas.