Las tarjetas siguen siendo el medio de pago que más crece al haber aumentado
el volumen de transacciones un 11,2% en 2008, según la última edición del Informe
Mundial de Pagos 2009 realizado por Capgemini, Royal Bank of Scotland (RBS) y
la Asociación Europea de Dirección y Marketing Financiero (EFMA). Según el informe,
el volumen total de los pagos excluyendo efectivo ha alcanzado los 250.000 millones
y ha estado impulsado por un mayor uso de las tarjetas de crédito y débito. Asimismo,
el informe afirma que los mercados globales siguen bajo el dominio de Estados
Unidos y la Eurozona (en conjunto representan el 61% de los pagos con tarjeta),
y sitúa a las economías emergentes en posición de avance en lo que se refiere
al número total de transacciones.

En un entorno con condiciones económicas difíciles y en una época delicada para
el sector bancario, las Áreas de Pagos de las entidades se han posicionado como
una fuente estable y rentable de ingresos para las instituciones financieras.
El informe concluye que, si bien algunas divisiones de pago han sufrido debido
al deterioro de las condiciones de mercado y su volumen de negocio se ha visto
reducido en el primer trimestre de 2009, estás áreas representan entre el 5 y
el 20% de los ingresos de las entidades, y sigue siendo una fuente importante
de ingresos para los bancos, con un ratio coste / beneficio del 50%.

En palabras de Bertrand Lavayssiére, director general de Global Financial Services
de Capgemini: “Los medios de pago siguen siendo un negocio atractivo, incluso en las actuales
condiciones económicas. La crisis del crédito ha provocado un cambio en las prioridades
y los clientes están buscando la mejor optimización del capital al mismo tiempo
que se enfrentan a una restricción de la financiación externa en medio de unas
condiciones crediticias estrictas”.

Además, los medios de pagos generan ingresos recurrentes y proporcionan una importante
fuente de liquidez a las entidades. Brian Stevenson, director general de Global
Transaction Services de RBS ha afirmado que “los factores clave de éxito para el desarrollo de servicios transaccionales
siguen siendo: un personal cualificado, unas relaciones sólidas con los clientes,
unas plataformas de tecnología seguras, una red de prestación de servicios eficaz
y global y la capacidad de incrementar la eficiencia mediante las economías de
escala”.

La estandarización de la SEPA seguirá marcando la agenda

En Europa, la voluntad política de impulsar un sistema financiero único ha permanecido
intacta y los esfuerzos se han enfocado en avanzar en la implantación de SEPA.
Una de las claves para acelerar este proceso, según desvela el informe, es que
los grupos de interés fijen una fecha límite para la plena migración a SEPA. Es
evidente que entre las soluciones que aporta esta zona única de pagos se encuentran
las mejoras tangibles en el rendimiento operativo y la claridad en las normas
que se utilizarán para pagos de SEPA (por ejemplo, las relativos a los datos).
De esta forma, se puede dar prioridad a las inversiones en TI y a los planes de
implantación de SEPA. Los reguladores europeos muestran cada vez un mayor apoyo
a la necesidad de fomentar la implantación más rápida mediante el establecimiento
de una fecha límite común.

SEPA es una iniciativa de impacto positivo que debería reducir los costes y minimizar
los riesgos que conllevan el proceso de pagos. Sin embargo, para su correcta evolución,
los bancos, las corporaciones y autoridades públicas deben desempeñar un papel
más activo en lo que se refiere a la resolución de migración al sistema SEPA.
Con la estandarización de los pagos surgirán nuevas oportunidades de negocio,
que se harán más patentes en el momento en el que empiece a aumentar la competencia
en el sector de los pagos.

De hecho, la consecución de los objetivos de la SEPA enfocados a los pagos con
tarjetas (SCF) implican la superación de una serie de obstáculos potenciales,
como son las cuestiones sobre el cumplimiento de normativa, las actividades de
estandarización en curso y las continuas incertidumbres que rodean las tasas de
intercambio.

Crecimiento futuro e innovación potencial, focalizados en Asia

Según el informe, en otras regiones como Asia la innovación aplicada a los sistemas
de pagos está llevando a la zona a la obtención de beneficios.

Para los bancos que buscan crecer y mejorar sus sistemas de pagos, existen referencias
e iniciativas fuera de Asia que han demostrado que la innovación en los sistemas
de pago es una fuente potencial de ingresos, particularmente entre operaciones
no bancarias. El mercado asiático ofrece valiosas directrices sobre los factores
de éxito para el desarrollo de instrumentos de pago diferentes, y las oportunidades
para los bancos de generar nuevos ingresos mediante instrumentos de pago nacientes.

Los medios de pago emergentes como m-pagos (vía teléfono móvil), pagos sin contacto,
e-pagos y autenticación biométrica pueden ayudar a los bancos a atraer y retener
nuevos clientes, reducir el uso de dinero en efectivo, crear nuevas ofertas, llegar
a los mercados sin servicios bancarios y disminuir los costes operacionales.

Acerca del Informe Mundial de Pagos 2009

El Informe Mundial de Pagos de 2009, que recoge datos de Europa, América del
Norte y Asia, pone de manifiesto la resistencia de la evolución de los sistemas
de pagos en medio de las débiles condiciones económicas globales y de periodo
lleno de desafíos para el sector bancario.

Además de incluir las últimas actualizaciones de la SEPA y PSD, el informe de
este año explora los desafíos presentados por las condiciones de mercado. Con
la evolución de los servicios de transacción global, los bancos están explorando
cada vez más, por ejemplo mediante el cambio productos mixtos, mejorando la rentabilidad
de los instrumentos, la consolidación del proceso de las transacciones para aprovechar
las escalas, y reduciendo el coste de las operaciones.