La importantísima demanda de energía por parte
de las empresas y de los consumidores chinos en los próximos 15 años
significa que los objetivos de inversión en plantas generadoras se han
subestimado significativamente, según el nuevo estudio realizado por
Capgemini. El informe Mercado de la electricidad en China 2006 de
Capgemini revela que en 2020 serán necesarios otros 280 gigavatios de
generación de electricidad, además de los 950 gigavatios previstos
actualmente. El supuesto planteado por Capgemini se basa en un impacto
ligeramente superior del crecimiento del PIB en el consumo de la
electricidad durante el periodo 2010-20, teniendo en cuenta los efectos
de la mejora en el nivel de vida así como las inversiones a gran escala
en las industrias pesadas. La inversión necesaria para proporcionar
esos recursos eléctricos equivale a 590.000 millones de dólares (los
280 gigavatios adicionales equivalen a 180.000 millones de dólares), lo
que representa una oportunidad significativa para los inversores
nacionales y extranjeros.

El informe también revela que es poco probable que se cumplan los
objetivos del gobierno chino en lo que respecta a la introducción de un
mix más amplio de fuentes energéticas no procedentes del carbón. El
gobierno ha señalado que tiene como objetivo disminuir su alta
dependencia del carbón, que en la actualidad representa el 73% del mix
total, hasta el 68% en 2010 y menos del 60% en 2020. Según la
investigación realizada por Capgemini, las plantas que generan la
electricidad a partir del carbón seguirán proporcionando el 71% del
suministro en 2010 y el 65% en 2020. Esto hará que sea difícil cumplir
los requisitos de la ley china sobre energías renovables, adoptada en
2005.

Colette Lewiner, responsable Global de Energía y Utilities de
Capgemini, asegura que “el mercado de electricidad de China requerirá,
de media, 48 gigavatios de nueva capacidad cada año, lo que equivale a
dos terceras partes del total de la capacidad instalada que existe hoy
en día en el Reino Unido. Incluso con la capacidad adicional
planificada, el consumo de electricidad per cápita en China sólo
alcanzará el nivel que tenían los Estados Unidos en los años 50”.

“En los últimos tres años, la escasez energética que se ha vivido en
todo el país ha impulsado una nueva ola de inversiones físicas en
nuevas plantas de generación, que restaurarán el equilibrio de la
oferta y la demanda a corto plazo que se espera en 2006/2007. Pero el
impresionante crecimiento de la economía china significa que, sin
inversiones adicionales, ese excedente volverá a disiparse entre 2010 y
2020”, añade.

Según Lewiner, “nuestra investigación ha puesto de manifiesto que es
poco probable que China reduzca su dependencia del carbón en un futuro
próximo, y que la energía nuclear, junto con la energía hidroeléctrica
y el gas natural, es una opción interesante para ajustar el mix
energético que requiere China. El objetivo declarado consiste en
alcanzar una capacidad instalada por un total de 40 gigavatios en 2020,
con una inversión de 49.000 millones de dólares. En total, se ha
planificado la construcción de más de 25 centrales nucleares antes de
2020.”

Esta necesidad de mayores recursos energéticos presenta
oportunidades significativas para los inversores extranjeros en el
mercado energético chino. La inversión extranjera ha caído en gran
medida durante los últimos años debido a la rentabilidad limitada
vinculada al aumento de los precios del carbón (que han seguido la
pauta del mercado internacional) junto a los regulados y limitados
precios minoristas. Para superar esas dificultades, los ejecutivos
entrevistados para el estudio sobre el mercado de electricidad en China
de Capgemini sugieren una integración más estrecha con las fuentes de
carbón.

Sin embargo, los responsables políticos esperan ahora una nueva
generación de inversiones internacionales directas, en las que se
combinen las aptitudes directivas y una tecnología de última
generación. Las compañías extranjeras, tanto industriales como de
ingeniería, que tengan la intención de suscribir acuerdos de
transferencia tecnológica con China deberían beneficiarse ahora del
crecimiento de este mercado. Los grandes grupos nacionales de
generación eléctrica, controlados por agencias estatales nacionales y
regionales, están buscando inversores extranjeros estratégicos que les
ayuden a transformar su gobierno corporativo, a alcanzar una ventaja
competitiva internacional y a acceder a las nuevas tecnologías.

Las cuatro oportunidades de inversión principales son las siguientes:

  • fabricantes internacionales que puedan proporcionar equipos para
    los sectores de rápido crecimiento de la energía eólica y nuclear, así
    como del carbón limpio.
  • multinacionales energéticas que puedan proporcionar contratos de
    suministro de combustible a largo plazo (como el gas natural) para la
    generación eléctrica.
  • inversores internacionales que deseen aprovechar las oportunidades
    de fusiones y adquisiciones que se produzcan a partir de la necesidad
    de reestructurar las empresas públicas y adaptarlas a las tecnologías
    del “carbón limpio”.
  • consultores de negocio internacionales que puedan proporcionar
    servicios de consultoría para la gestión de servicios a clientes,
    soluciones de software y conceptos de ahorro energético.

Carles Sirera, Vicepresident y responsable de Energía de Capgemini
España llega a la conclusión de que existen varios elementos que deben
modificarse antes de que el mercado chino pueda funcionar con eficacia
y pueda proporcionar oportunidades óptimas para los inversores
extranjeros. Entre estos elementos se incluye una aceleración de la
liberalización en la región, así como la consumación de fusiones y
adquisiciones entre las empresas nacionales y locales dedicadas a la
generación, lo cual podría suponer que se alcanzara un tamaño de
mercado crítico para las nuevas inversiones y para la aplicación de las
innovaciones tecnológicas.

Nota

El estudio Mercado de la electricidad en China 2006 de Capgemini se
basa en entrevistas personales realizadas a los altos ejecutivos de las
empresas de utilities durante el segundo semestre de 2005. Se
realizaron más de 140 entrevistas, en las que se trataron todos los
puntos relativos a la cadena de valor tanto de la electricidad como del
gas. También se entrevistó a varios reguladores del sector, a
inversores extranjeros y a expertos industriales.